La calidad y capacidad de combate de las fuerzas aéreas de la OTAN se basa tanto en una preparación exhaustiva, la tecnología de sus sistemas de armas, como la capacidad de los pilotos de la alianza para trabajar en común ejecutando procedimientos y tácticas comunes. Esta capacidad se demostró a las claras en 1995 cuando en dos semanas de campaña aérea sobre Bosnia se forzó al ejército serbio a levantar el cerco mantenido sobre Sarajevo y a firmar los acuerdos de paz de Dayton.
A certificar lo decisivo del poder aéreo pues en solo dos semanas de una campaña poco cruenta y con unas bajas mínimas se resolvió un conflicto sangriento que duraba ya cinco años, costado miles de vidas y mostrado la inacción de la comunidad internacional, embridada por un pacifismo barato que impidió una reacción enérgica como la que realmente paro el conflicto. Un uso de fuerza controlada en el momento adecuado paro una guerra y no las demostraciones inoperantes de la fuerza militar europea; una lección a no olvidar jamás.
Cuatro años después, durante la crisis de Kosovo en 1999 el poder aéreo de la OTAN desmantelo a las tropas serbias en una campaña de mes y medio de duración y actualmente en Afganistán el poder aéreo desplegado por las fuerzas aéreas de combate de la OTAN se esta revelando tácticamente decisivo en combates contra la insurgencia taliban.
Por todo ello para profundizar en ese poder táctico aéreo y lograr el máximo de excelencia en pilotos y tripulaciones se desarrollo el Tactical Leadership Program (Programa de Liderazgo Táctico) o TLP ahora con sede en la base de Los Llanos.
ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL TLP
El origen del programa TLP viene de un acuerdo firmado en enero de 1978 entre Alemania, Bélgica, Canadá, EEUU, Holanda y Gran Bretaña en el seno del Cuartel General de la OTAN en Centro Europa por el que se preveían promocionar las operaciones aéreas tácticas multinacionales al objeto de lograr un grado de excelencia superior en las operaciones que los aliados llevaban en común.
El programa fue bautizado “Tactical Leadership Program” y se estableció en la base de Fürstenfeldbruck estableciéndose seminarios de dos semanas de duración en que tripulaciones expertas de aviones de combate debatían tácticas, métodos, procedimientos y experiencias.
Al siguiente año de su fundación el TLP paso a la base Jever donde los seminarios pasaron a 4 semanas de duración con fase de vuelo incluida, en esta nueva escuela se graduaron alrededor de 2.000 tripulaciones.
En 1989 la base belga de Florennes acogió el programa ya ampliado pues incluía dos nuevas ramas de trabajo a la existente de Vuelo, la Académica y la de Concepto y Doctrina, luego reunificadas en una sola de Académica y de Doctrina.
Así en la rama de vuelo se busca mejorar las capacidades de liderazgo táctico y su aplicación en vuelos reales, mejorar la interoperabilidad táctica entre aliados y búsqueda de nuevos conceptos de empleo en combate y su aplicación en ejercicios. La parte práctica del programa que se ejecuta volando en temas de combate.
Y en la rama Académica se realizan cursos teóricos en técnicas de combate aire-aire, aire-tierra y superficie, defensa contra sistemas SAM y AAA, coordinación, capacidades aéreas ofensivas y defensivas. Se examinan los diferentes medios de empleo de combate y se ponen en común y se desarrollan los conceptos de interoperabilidad entre aliados. La parte teórica y de estudio del TLP.
Lo que se pretende en definitiva es que a partir de pilotos experimentados crear auténticos lideres de escuadrón capaces de interoperar con cualquier fuerza aérea aliada en cualquier clase de escenario.
El programa siguió evolucionando y admitiendo nuevos miembros como Francia, España, Dinamarca, Grecia e Italia, además el Cuartel general Aliado en Europa se adhirió como socio al programa el cual lo adopto en su Programa Táctico Aliado de Operaciones.
Ya entrado el siglo XXI la base de Florennes perdió su eficacia como sede dada la estrechez de su espacio aéreo y la saturación de vuelos civiles en el área por lo que empezó a buscarse una alternativa que finalmente se encontró en la española base de Los Llanos.
TLP EN LOS LLANOS
Los Llanos contaban además con otras ventajas tales como una climatología mas benigna que permite muchos más días de vuelo al año, mas de 300, la cercanía a otras bases aéreas y a espacios aéreos libres de tráfico tanto sobre tierra y mar con lo que la variedad de misiones y operaciones se multiplica e incluso es posible realizar misiones a larga distancia.
Junto con una total complicidad de instituciones y ciudadanía albaceteña tanto por el prestigio internacional que supone el programa, su reclamo turístico, hotelero y de efecto a llamada a visitantes y empresas y la cantidad de presupuesto de inversiones y equipamiento que supone el programa. Solo en esta fase primeriza 32 millones de euros en la base de los Llanos que han sido ejecutados por empresas radicadas en Albacete con el consiguiente empuje a la economía local, el presupuesto anual típico es de 5 millones de euros pero a medida que el programa avance y se consolide incrementara sus fondos con lo que el TLP será una sustanciosa fuente de ingresos para la ciudad y provincia de Albacete.
El programa está dirigido por un coronel del Ejercito del Aire del que depende tanto una secretaria, una sección de finanzas y una unidad de apoyo y los jefes de las sendas Rama de Vuelo y Rama Académica. En total, una dotación permanente de 55 efectivos aportados por las distintas naciones firmantes del programa TLP.
El plan de estudios incluye 6 cursos de vuelo al año y 6 teóricos, un curso alternativo cada mes en el que al ser este un programa de excelencia solamente accederán pilotos con más de 500 horas de vuelo, cada curso dura 4 semanas.
Como botón de muestra este curso inicial incluye misiones de Defensa Aérea, Operaciones Aéreas Combinadas COMAO o sea misiones de ataque a objetivos terrestres o navales, Inteligencia y Guerra Electrónica.
La dificultad de las misiones se incrementa paulatinamente y de misiones básicas iniciales se va incrementando la exigencia y la dificultad hasta conseguir de pilotos y tripulaciones el grado de excelencia deseado en el programa.
En principio el programa se mantendrá en la base de los Llanos durante los próximos 10 años.
PROGRAMA. RAMA DE VUELO
Habida cuenta que el TLP se divide en una rama práctica de vuelo y otra teórica académica cada una de las ramas se organiza según sus peculiaridades.
El mando de la Rama de vuelo es ostentado por un teniente coronel cuya nacionalidad rota entre las naciones que aportan una participación superior del 10% al programa: Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña y EEUU.
Los instructores son un total de 18 aportados por cada uno de los países signatarios y los temas son repartidos en operaciones aire/aire y aire/suelo/superficie, en los cuatro semanas de duración se reparten 15 días de vuelo con misiones diferentes, en escenarios distintos y de dificultad progresiva primándose el trabajo en conjunto, con una media de participación de 24 aeronaves por curso de los diferentes modelos de aviones empleados por la OTAN.
Ahora bien en el TLP no se emplea ni armamento real ni de instrucción y todos los temas tácticos se realizan virtualmente, midiendo en los sistemas informáticos de los cazabombarderos el grado de éxito de cada operación.
La versatilidad del espacio aéreo español y la gran cantidad de áreas de prácticas permite realizar tanto misiones aire-aire, aire-tierra y aire-superficie por lo que se trabaja en cooperación tanto con la Armada, se practica el ataque y defensa de buques, como con el Mando de Artillería Antiaérea, MAAA, del Ejército de Tierra, tanto en supuestos de ataque a objetivos protegidos como operaciones de defensa aérea con cooperación con la defensa antiaérea.
PROGRAMA. RAMA ACADEMICA
La parte teórica crea la base intelectual y de conocimientos para acometer las misiones prácticas por lo que su importancia es la misma que la de los vuelos prácticos, de hecho no se inicia ninguna fase práctica de vuelo sin antes disponer de una sólida base teórica.
Los cursos académicos duran a su vez un mes cada uno y son impartidos por especialistas en cada área ya sean operaciones ofensivas o defensivas, guerra electrónica, búsqueda y rescate de combate, etc. Con una media de 500 asistentes por año a los cursos.
Ambas ramas se complementan y la idea es que cada curso teórico tenga una aplicación práctica posterior con la idea de lograr en los asistentes tanto una sólida base teórica como una aplicación práctica exigente de la misma.
Esta es la inauguración del programa TLP en España, lo que supone un reconocimiento de la capacidad española para albergar y dirigir programas de este tipo con el nivel de exigencia y excelencia que conlleva. Ahora quedan 10 años por delante para sacar el máximo partido al programa TLP y a su sede en la base de Los Llanos.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
|